jueves, 3 de abril de 2025

Una cafetería a última hora




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En este pequeño recorrido de una ciudad nocturna no podía faltar el interior de un café. Siempre me han atraído estos establecimientos, especialmente aquellos donde puedes sentarte tranquilamente mientras lees algún libro. Las últimas horas del día son la recta final para lugares tan acogedores, en ellos se respira ya otro ambiente donde la luz la siento difusa y, los clientes que allí quedan todavía, se mueven delante de mi vista como envueltos en una nebulosa. Todo parece ya etéreo, algo así como una obra de teatro en los últimos segundos de la representación. Ensoñación. Me doy cuenta de este instante, dejo el libro sobre la mesa, cojo la cámara fotográfica serenamente pero con determinación, enfoco y en un par de obturaciones conservo para siempre unas décimas de segundo únicas e irrepetibles. Dejo la cámara y sonrío mientras vuelvo a la lectura, intento terminar el capítulo antes de que me inviten a salir porque el café está a punto de cerrar.